Pero, ¿sabes? No me arrepiento de haberte conocido. No me arrepiento de nuestros momentos, tanto de los buenos, como de los malos. No me arrepiento de escuchar tu música cada noche, antes de dormir.
No me arrepiento de que hayas sido, de que seas, y de que vayas a ser parte de mi vida.
Me rindo, Kirtash.
Pero...Gracias por esos momentos.
Todo...absolutamente todo, se quedará en la cajita. Trataré de no volver a abrirla, lo prometo.
Trataré de no dejar de brillar, si es que algún día lo hice.
Ah, cielos...
No entiendo nada de nada.
Soy feliz, y a la vez estoy destrozada.
Tengo una enorme sonrisa en la cara, pero no dejo de llorar.
Te vuelvo a sentir cerca, pero siento que te vas cada vez más lejos.
Tengo miedo.
No entiendo nada.
No sé si te he recuperado, o si te has ido para siempre.
Si sigues a mi lado, o hace tiempo que dejaste de estarlo.
Si aún hay un "te quiero", sólo para mí...
...O si ya no lo hay.
Tengo miedo. Tengo mucho miedo. Tanto, que me aterrorizo de cómo me siento. De mis ganas de salir corriendo, de la necesidad de volver a ser tu luz, aunque ya no es mío ese privilegio.
Oh, cielos...
No entiendo nada...
Baja a darme las fuerzas que necesito para sobrevivir a esto, Angelito...Antes de que me dé por subir a buscarlas yo misma...
Suenan sus acordes, y su voz me empieza a recorrer, centímetro a centímetro, célula a célula, pequeños estallidos eléctricos llenan mi cerebro, mientras, inconsciente e interiormente, las palabras resuenan solas, dentro de mi corazón. Él, su voz, sus cuerdas, sus letras.
Él. Siempre él.
En las noches en que siento que no pertenezco a este mundo, él y su música vienen a mi, llevándome lejos, más allá de este mundo, más allá de verdades y mentiras, más allá incluso de él y de mi.
Él, mirándome con sus fríos y hermosos ojos. Él, dejándome rozar su suave cabello castaño. Él, esa frialdad que tanto necesito en mi vida.
Él. La razón de mi Luz.
Mi serpiente alada. El hombre de mi vida. El ser que más amo en este mundo.
"El mundo es totalmente distinto ahora. Lo sé, porque yo también he cambiado. Me he convertido en una cobarde huidiza. Y no me gusta el cambio, pero a veces, es necesario.Aunque sea para mal."
I'm sorry. All I want is try to forget you, but I can't. All I said was only a lie. A very big lie. But I didn't see other way. I know that now you hate me, and I understand it. But I can't... Oh, all these words...all are completely useless. You'll never forgive me. I'm sorry. I broke our promise. Goodbye...
Recuerdo el primer día que estuvimos en tu primera casa, al menos, la primera que yo conocí.
Recuerdo que nos encerramos en la habitación del ordenador, mientras los chicos estaban a su bola, y me pusiste el AMV de Utena, contándome cómo te había marcado, y vi brillar en tus ojos un brillo de orgullo, al decir que te pareces a ella.
Y es totalmente cierto.
Como Utena, eres fuerte de corazón, sincera, inteligente, divertida, responsable, a veces impulsiva, y siempre dispuesta a defender a la gente que te importa.
Si, eres mi Utena, siempre a mi lado, cogiendo mi mano, tratando de evitar que caiga, secándome las lágrimas que soy incapaz de evitar, abrazándome cada noche en la que estoy triste, y puedes intentar evitarlo.
Eres la versión femenina de mi príncipe, la única que se me viene a la cabeza cada vez que en mi mp3 suena nuestro "Not Gonna Get Us", la primera en quien pienso cuando oigo el opening de la serie...
Tú eres esa pequeña locura que ha revolucionado mi mundo con esa brillante energía. Tú eres mi noble rosa blanca. Y no necesitas anillos ni espadas para pelear, porque tú misma lo haces sola, día a día.
Te quiero, mi Utena de carne y hueso.
"I don't need flowers or chocolates, 'cause here, I have all I need. And all I need are you."
Todo el mundo ve San Valentín como algo referido sólo al amor de parejas, pero creo que detrás hay mucho más. Es cierto que las parejas necesitan un día al año que las represente, pero este día, supuestamente, es para celebrar el amor. Y lo hay de muchos tipos.
Hay muchas personas a las que "amo", en el sentido de que no concibo mi vida sin ellas, sin su presencia, sin tenerles en mi mente, al menos un rato al día. Por eso, mi San Valentín, es para ellos.
-Nin. ¿Qué decir de mi peliazul, siempre cuidando de mi en la distancia? Junto con Xaan, es la hermana que siempre quise tener. ¿Por qué la quiero? Por ese carácter tan suyo, por esa madurez que tiene, por esa capacidad que tiene para hacer que la gente se levante por sí sola, aunque ella ayude, por todos los buenos momentos que me ha dado desde que, hace casi un año, me pidió prestado un cosplay, por las noches que he pasado en su casa, por los ratos de bañera que nos dábamos cada noche, sus picatostes, su vicio al jungle, la mil imágenes que nunca edita, por falta de tiempo, las idas y vueltas cuando íbamos a recogerla al trabajo, los abrazos, los besos, los bailes sexys...Lo tiene todo, esta mujer. Y por eso, y por muchas más cosas, la quiero como algo más que una amiga, como la hermana que siempre he visto en ella.
-Zanar. El caballero andante. Siempre cuidando de sus seres queridos, peleando por verlos felices, a toda costa, aunque él se merezca más esa felicidad que todos nosotros juntos. Siempre manteniéndose fuerte, aguantando lo que le venga, enfrentándose a ello, y tratando de salir airoso de las cosas. Siempre lo he visto como mi hermano mayor. Sus consejos siempre son buenos, aunque yo a veces nunca les haga caso. Y pasar una noche entera hablando con él, calma todos los fantasmas del pasado, al menos durante ese rato. Es una de las personas más maravillosas que he conocido nunca, el mejor amigo que alguien pudiera tener. Ir con él en coche por Madrid es todo un bálsamo contra el aburrimiento. Y verlo animado, y cantando al volante, es genial. A primera vista, puede parecer demasiado serio, pero en el fondo, es un trozo de pan, cariñoso a su manera, y muy protector, con la gente que quiere. Yo le adoro, y él lo sabe. ¿Verdad?
-Xaan. Si hubiera tenido una hermana gemela, estoy casi segura de que hubiera sido ella. Las dos hemos pasado por cosas parecidas, desde que nos conocemos, y ella siempre ha tratado de ayudarme a salir adelante, igual que todos. Solemos hablar de cierto tema que tenemos en común, y con su punto de vista, tan distinto del mio, me enseña a ver las cosas de otro modo. De ella he aprendido que está bien luchar, pero que es aún mejor entender cuándo hay que dejar de hacerlo, y permitir que las cosas queden en el pasado. También me ha enseñado que sonreír es la mejor medicina para el corazón, y que mientras haya gente que te quiera cerca tuya, el mundo merece la pena. Nunca olvidaré nuestra semana, cuando ella, Nin y yo estuvimos juntas en Madrid. Nunca olvidaré como cuidó de mi aquella tarde, cómo luego, entre las dos, me devolvieron a la vida, por así decirlo. Tampoco olvidaré nuestra primera conversación, y aquel extraño momento en que las dos nos desahogamos juntas, sin a penas conocernos. Creo que eso fue el detonante del cariño que te tengo ahora, mi pelirroja.
-Kazu.
¿Y a ti que te digo, eh? Si sabes que te adoro, aunque en estos últimos tiempos a penas hablemos, y nos hayamos enfadado el uno con el otro, tan continuamente. Aunque haya podido no parecerlo, te he echado de menos cada día, y aún ahora te echo de menos. Por eso, cuando me llamas, te suplico que no me cuelgues, porque temo el día en que nunca más vuelvas a llamarme, el día en que de nuevo cojas un avión, y yo no sepa si volveré a verte o no. Te quiero, por todo lo que eres, por todo lo que has hecho por mi, por cada canción que me has regalado, por cada abrazo que me has dado, por la camisa que llevo ahora mismo puesta, por las noches que dormimos juntos, por la siesta en los sofás, por tus viciadas al LOL, incluso. Te adoro, por todo, grandullón.
Me dejo a mucha gente. Me dejo a Andrea, a Rin, a Andrés, a Drizzt, a Alez, y a...A mucha gente. Pero todos ellos saben que les quiero, y que eso no va a cambiar. Feliz San Corte Inglés a todos! Ay, perdón...Feliz San Valentín, mis amores. ♥
Suena mi canción, es hora de despertar. Casi parece un día más, pero sé que no lo es. Y me gusta esa idea.
Me gusta la yo que pretende ser diferente.
Paso del ordenador, y bajo a la salita. Chocolate caliente sobre la mesa, esto sí es un lujo. Estoy sola en casa, pero no importa. Me bebo mi chocolate, sin prisas, y llevo la taza al fregadero. Arreglo mi cuarto, busco la ropa, y, de camino al baño, recuerdo que tengo un portátil. Me encojo de hombros, seguirá ahí cuando vuelva.
Duchazo, ropita, tarjeta de bus, móvil, mp3, llaves, y a la calle. ¿Dónde iré hoy, después del examen? No lo sé, ya veré.
Ya estamos todos, último día, y sin clase hasta el lunes. Un examen facilito. ¿Dónde voy ahora? Es demasiado temprano para volver a casa, y sé que no me espera nadie. Me encojo de hombros. Dicen de ir a tomar algo, pero me pillan sin dinero, así que, simplemente, iré a dar un paseo, hoy que hace menos frío.
Mis pasos me llevan al centro. Pude haber cogido el bus, pero prefiero esto. Pierdo grasas, gano salud, y ver pasar las marabuntas de gente me gusta. Sigo caminando, y a veces me cuelo en alguna tienda, a probarme ropa que no me voy a llevar. El espejo me devuelve una yo que me cuesta reconocer. Sólo me falta ser un poco más guapa, pero ahora mismo no me importa. Suena el móvil, y rebusco en el pantalón.
"Pequeña, ¿te vienes con Sasha y conmigo a comer?"
"¡Os espero en el burguer del Neptuno!"
Recupero mi ropa, dejo la del probador en su sitio, y corro a nuestro sitio de siempre. Y allí les tengo, a ellos y a un par de chicas. A zampar se ha dicho, que con tanta tienda, se me fue el santo al cielo. Jamás me supo tan bien una hamburguesa. Y no recordaba reírme como me he reído. Las dos se van, y Sasha hace lo mismo poco después. Y él y yo, simplemente, nos vamos a la caza del pato ninja, al parque. Estaba escondido donde siempre.
Cae el sol, y vuelve el frío. Hora de volver a casa. El bus va más vacío de lo normal, pero mi música me acompaña. Tarareo una canción sin darme cuenta, y otra, y otra. Y así hasta llegar a mi parada. Nada más entrar a casa, mis enanos se me tiran a los brazos. Y una parte de mi me recuerda que tengo un ordenador, pero me tira más la que me dice que tengo una wii y dos mandos. A jugar con mis enanos.
Tras un buen rato, ya no puedo más. Hora de relajarse, pero antes...Vamos a ver a nuestro amigo el ordenador.
Ahí está, donde siempre. Esperando. Cojo aire, lo abro, busco el blog, cambio el diseño, abro youtube, pongo una canción, y empiezo a escribir.
Y ahora que estoy acabando...Recuerdo que Xaan me recomendó un libro que aún no he tocado.
Bien, he acabado los exámenes, y tengo libre hasta el lunes. Es hora de leerlo. Pero antes, tengo que acabarme Panteón, y despedirme de Kirtash. Y tengo que hacer la capa. Y el Vlog. Y tengo que ordenar las estanterías. Y volver a dibujar. Y personalizar mi cortina.
Tengo que hacer todo aquello de lo que mi continua conexión a este cacharro me ha alejado.
Así que la pequeña Ninne se despide, dispuesta a recuperar todo el tiempo que tenía.
Este no es un día cualquiera, es el primero de verdad. Bien merece pasarlo alejada de esto, al menos un rato, ¿no?
¡Mírame! Sí, estoy sonriendo. Y lo admito, me ha costado, pero vuelvo a sonreír.
Nunca más lloraré por nadie, y mucho menos por ti.
Nunca más creeré en muchas palabras, y mucho menos si salen de tus labios, porque ahora sé que siempre, siempre fueron mentira.
¿Pero sabes? No me importa. ¡Por que al fin puedo decirlo!
Pero me lo dejaré para el final, quiero ponértelo en mayúsculas, a color, a tamaño extragrande, doblemente subrayado, y hasta en cursiva, si es necesario.
Pronto será primavera, y todo será distinto. Ya empieza a serlo, porque no te busco, y soy capaz de pensar en ti sin echarme a llorar, sin sentir que algo en mi se destroza, ¡porque ahora, al fin me doy cuenta de lo idiota que fui!
Pero no me importa, porque, ¿sabes qué? Ya no pienso volver a pedirte que no te vayas. ¡Ah, lo siento, olvidé que ya lo hiciste!
Pero no importa. Estoy extrañamente tranquila, extrañamente calmada, extrañamente bien.
Porque dentro de un mes, ese edredón desaparecerá de mi cama, esas canciones saldrán de mi mp3, y ya nunca más volveré a sentirme mal por ti.
Ya puedes ser feliz por tu cuenta, porque yo ya empiezo a serlo.
No volveré a correr a tus brazos, nunca más. No volveré a creer en tus palabras, nunca más. No volverás a tenerme en tus manos, nunca más.
Nunca más volveré a hundirme en la cobardía de mi montblanc, nunca más seré un juego para nadie.
Nunca oirás esa canción de mis labios.
¿Y sabes? Lo gritaré cada día, cada momento, cada minuto.
¡¡NUNCA MÁS VOLVERÉ A AMARTE!!
Aquí acaba la historia que nunca se escribió. Aquí se acaba todo lo que pudo ser, y nunca fue.
Adiós, querido. Conseguiste lo que querías. Y te doy las gracias por ello.
Siempre ahí, curando mis heridas, abrazándome en el llanto, y en las noches que duermo contigo, porque simplemente ya no puedo más.
Estás en las tardes de verano en la piscina, a las nueve de la mañana, cuando entro a un examen, en la estación, cada vez que salgo de viaje, en todos los lugares que piso.
Mi sombra, mi amigo, mi niño, y mi eterno compañero.
Tú, que siempre me proteges.
Tú, que me regalas tus mimos, aunque lo hagas de forma algo basta.
Tú, que siempre estás conmigo, que me llamas, que me mandas sms de buenas noches, que me encubres, que me cuidas, que me quieres...
Mi vida, mi pequeño gran hombre...
Sería tan fácil dejar que todo fuera como antes...Tan hermoso, tan sencillo, tan bonito...
Sigues siendo el único, a pesar de todo, aunque no lo parezca.
Porque sólo en ti confío lo suficiente como para llorar en tus brazos.
Sólo a ti te muestro la yo que creo muerta, sin darme cuenta.
Sólo a ti te permito venir a verle cada vez que le visito.
Tú, mi pequeño estúpido.
Cuánta falta me haces, cuánta falta me harás, cuánta falta me has hecho...
Y cuánto...cuánto te echo de menos, en tantos sentidos, en tantas noches, en tantas mañanas, en tantos momentos.
Te quiero, mi pequeño precioso. Y nunca, nunca dejaré de hacerlo.
No me faltes, te lo suplico. Sabes bien que tú me importas tanto como ellos. Y como a ellos, te lo pido a ti también.
Issho ni datte...Itsumo.
Mi ángel de alas grises, mi ángel de la guarda en la tierra, mi ángel malherido, mi ángel, mi mitad, mi otro yo.
Nunca dejes que me separe de ti, porque yo nunca te permitiré que lo hagas.