lunes, 28 de noviembre de 2011

16. Y llegaron él y su violín.

Y mi tristeza se calmó. 
De repente, los violines empezaron a llenar mis oídos con su dulce melodía, y una leve sonrisa se dibujó en mi rostro.
De repente, aunque seguía extrañando a mi perdido Réquiem, me sentía más calmada.


Llegaron él y su música, diferentes, distintos, embriagándome. 
Sus misterios, sus risas, todo me volvieron a poner los pies en la tierra.
Y, cuando las lágrimas amenazan con volver, él y sus chistes me hacen reír.




Tú y tu violín. Y tus chistes. Tus misterios. Incluso el nombre que me regalaste, y la forma en que me ves.
¿Cómo lo hiciste para aparecer tan a tiempo en mi vida? 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

14. I'm sorry.

Lo siento...
Te estoy mintiendo.
No puedo dejar de sentir lo que siento por ti.
Ni de querer tenerte a mi lado.
Digo que no me duele ya que no me hables a penas.
Pero...Dios, me duele demasiado.
Lo siento...
Sigues siendo mi pilar. Mi hermano.
Mi amigo...
Y mi sueño inalcanzable.
Perdóname...
Por no poder decirte que aún tienes un sitio en mi corazón,
que no hay noche que no piense en ti,
ni mañana que no me levante haciéndolo.
Perdóname por mentirte diciendo que sólo quiero ser tu amiga,
porque en realidad...sigo queriendo ser mucho, mucho más.

domingo, 6 de noviembre de 2011

13. Jack y Kirtash.

Siempre he estado enamorada de dos personas que no existían en este mundo, sino entre las páginas de tres libros que, una mañana de reyes, encontré esperándome en el salón de mi casa. 
Por aquel entonces, acababa de estrenar mis 15 años, y tenía la imaginación y otras cosas disparadas. No es de extrañar, pues, que tardara menos de medio minuto en empezar a leer, y que me sumergiera de tal forma en la lectura, que, cuando me quisiera dar cuenta, era ya la hora de almorzar. 
Pero ya me había enamorado de ellos dos. Ya me había enamorado del dragón y el shek, de dos de los protagonistas de la trilogía que marcaría para siempre mi vida.
Ya estaba enamorada de Jack y Kirtash, irrevocablemente. Tan distintos, tan parecidos, tan...únicos. Y yo, soñadora de mi, soñaba con encontrarles en la realidad, aunque me costara esperarles toda mi vida. No quería una historia como la de su saga, sólo...Encontrarles fuera de las páginas. Y...les encontré. 

Encontré a mi Jack, pero, irónicamente, siempre estuvo a mi lado. Siempre, desde niña, mi Jack había estado conmigo. En cada cumpleaños, en cada carnaval, en cada momento. Siempre ahí, sonriéndome, y haciéndome sonreír, protegiéndome, abrazándome, y diciéndome "te quiero" con cada mirada. Siempre estuvo conmigo, incluso el día que se fue a vivir a Palma, incluso cuando más sola me sentía, incluso cuando no podía abrazarlo. Y, en el momento que más lo he necesitado, a vuelto a buscarme, para hacerme sonreír de nuevo. Mi Jack...A mi lado, a pesar de todo...

Y también encontré a mi Kirtash, por pura casualidad. Encontré a un chico que sí, era la frialdad pura, pero que también era tierno, y se preocupaba por mi. Que, cada vez que caía, me tendía la mano, incluso aunque nunca nos hubiéramos visto. Que muchas veces se mostraba frío e insensible, que era demasiado directo a veces, demasiado indirecto otras. Que, a pesar de todo, cuando me decía que me quería, lo decía con sinceridad. O eso creo. Mi Kirtash...Mi Chris Tara, que me lleva más allá de este mundo con sus acordes...

Los dos son más de lo que siempre quise, pero, como en sus libros, tengo el dilema. ¿El dulce dragón de ojos verdes, o el frío shek de ojos azules...?
Siempre supe que, algún día, acabaría decantándome por uno, daba igual la circunstancia.

Y así fue como la simple humana, entregó su corazón a la fría serpiente alada, aunque ella no le prestase atención.


sábado, 5 de noviembre de 2011

12. Open your eyes...

¿Por qué?

¿Por qué tenéis que hacerlo tan difícil, por qué os tiene que doler tanto? 
¿Qué ganáis con ello?
Os he visto pasarlo mal, os he visto reír y llorar, pero desde hace un tiempo, sólo veo lágrimas en vuestros corazones, y son lágrimas que sólo vosotros os podéis evitar.


¿Por qué sigues anclado al pasado?
¿Qué lo hace tan especial? ¡Mira a tu al rededor, esta es la vida real! 
Y sí, lo vas a pasar mal, ya lo estás pasando mal, pero siempre, siempre, te has sobrepuesto. Aunque nunca te sobrepondrás del todo si te sigues hurgando la herida, si sigues dando vueltas a lo mismo, si su nombre llena tu cabeza, haciéndote olvidar que hay más gente a tu lado. 
Sal de esa espiral, por favor. 
Deja a un lado tu idea de ser un ser solitario y coge nuestras manos, déjanos hacerte ver todo lo que se te ha vuelto gris, déjanos pintar tu mundo de colores. Y sí, sobreponte, pero apoyándote en quienes te quieren.


Y tú, ¿por qué quieres hacerte ese daño?
Sé que es duro, que duele, que te ahogas, pero sé también que saldrás adelante. 
Pero tienes que darte cuenta que ciertas soluciones son peores que la enfermedad misma, que aunque creas que haces lo mejor, sólo te estás destrozando un poco más cada vez.
Saliste una vez, mi vida...Podrás salir todo lo que quieras. 
Estoy a tu lado.


Por favor, abrid los ojos, enfrentáos a las cosas, por una vez. Ya tenéis la posibilidad negativa, sólo tenéis que buscar la forma de conseguir la positiva.